Curiosidades del mundo astronómico: Brian May

Brian escruta el firmamento canario en busca de pistas sobre la formación del Sistema Solar. Bajo el cielo limpio de las islas, su asombro es tan puro como el de un niño. Aunque sus noches de recopilación de datos transcurren en soledad, estos años estarán marcados por la compañía de una de las bandas más icónicas del rock. Y es que Brian, mundialmente reconocido como guitarrista, compositor y vocalista de Queen, también dedica su tiempo a desentrañar los misterios del cosmos.

Ya a los siete años, dos objetos prefiguraban sus grandes pasiones: una guitarra española, regalo de cumpleaños, y un telescopio artesanal construido junto a su padre, ingeniero eléctrico y aficionado a la astronomía.

Brian comenta: "Solía asustar a los vecinos al ponerme en mitad de la calle con mi telescopio para captar algún objeto emergiendo por el este", recuerda May en su página web. "Para mí fue increíble ver: las lunas de Júpiter, los anillos de Saturno". [1]

Brian May ha declarado que sus noches de observación del firmamento desde casa fueron fuente de inspiración para muchas de las canciones que compuso para Queen. Hoy, décadas después, esa pasión por el cosmos lo ha llevado a ser investigador y divulgador científico, trabajando con agencias como la NASA y la ESA, integrando incluso sus equipos de investigación.


Trabajos de Brian May en el observatorio Teide

Brian May estudió el reflejo de la luz del polvo interplanetario en el Sistema Solar, basada en sus observaciones en el observatorio Teide, en la isla de Tenerife, durante los años 1971 y 1972 llamada "Emisión de MgI en el espectro del cielo nocturno".

Se publicó en la prestigiosa revista 'Nature' el 15 de diciembre de 1972, mientras que la 'Investigación sobre el movimiento de las partículas de polvo zodiacal', apareció en la revista mensual de la Real Sociedad Astronómica inglesa en 1975.

Como dato extra, fue el promotor para que el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional designará un asteroide descubierto en 1991, el año de la muerte de Freddie Mercury, como el asteroide 17473 Freddiemercury.

En agosto de 2007 Brian May expuso ante el jurado de la Universidad de Londres: Radial Velocities in the Zodiac Dust Cloud (Velocidades radiales en la nube de polvo zodiacal), su tesis doctoral que estaba compuesta por 48 mil palabras y que comenzó a escribir en 1974. 

De forma resumida, la tesis muestra que las nubes de polvo estelar de nuestro Sistema Solar se mueven en la misma dirección que los planetas, mostrando los indicios de ser los escombros de la formación del Sistema Solar, comprobando las teorías de la formación planetaria. También expuso su trabajo en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla canaria de La Palma. 


Una pausa en el observatorio de Córdoba, Argentina

Durante una breve gira en Córdoba, Argentina, se acercó al observatorio de Córdoba como uno más para observar el eclipse lunar del 27 de septiembre de 2015. La sorpresa no se quedo atrás. Según afirmaron los astrónomos del observatorio, su gran humildad lo hace una persona muy abordable. 

Brian May, siempre recuerda en las entrevistas que que el "se considera (aunque tenga títulos universitarios) tener el espíritu de un aficionado de la Astronomía". 



Notas

[1] La pagina oficial de Brian May es: www.brianmay.com 

[2] Brian May también es un reconocido activista para la protección animal. Hace 30 años convertía su casa de campo, en un refugio llamado Save Me, en donde encontrarían la tranquilidad los animales salvajes y domésticos. Save Me es un lugar donde también se hace rehabilitación veterinaria de mascotas maltratadas.


Articulo actualizado, basado en un articulo realizado por Esteban J. Andrada en 2015 para una agrupación de astronomía local.

Caminata y observación astronómica | ABR 2021

Este viernes 30 de abril de 2021, de 18:30 a 23:00 Hs en la Reserva Natural Paititi se une el cielo con la naturaleza. ¡Una oportunidad de disfrutar de un cielo puro y estrellado!

Las caminatas por la sierra y la observación astronómica son actividades que sirven como introducción a la contemplación del cielo. En un entorno inmejorable, los participantes disfrutan del aire puro, un paisaje precioso y un hermoso cielo nocturno, alejado de la contaminación lumínica. Esta propuesta combina la emoción de una caminata guiada por la sierra, donde se aprecia la rica biodiversidad de la región. Los asistentes respiran aire puro, conectan con la naturaleza y aprenden sobre la flora y fauna local. Al anochecer, se adentran en el fascinante mundo de la astronomía. Con instrumentos ópticos, observan el cielo nocturno, descubriendo los principales objetos del cielo de esa noche.

¡Una experiencia inolvidable para todas las edades!




Galería de fotos
El cielo estrellado de este viernes durante la jornada de observación en la cima de la sierra en la Reserva Natural Paititi.
En esta imagen, se observa la Cruz del Sur, atenuada por una multitud de estrellas a su alrededor.



El fin de la constelaciones de verano
La constelación de Orión cae en el ocaso. Tauro queda sumergido en la luz del crepúsculo, rasante al horizonte. Noche a noche quedaran mas sumergidas en el brillo del atardecer, mientras tanto, hacia el oeste, emergerán las constelaciones propias del invierno austral: Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Ofiuco, Corona Austral, Sagitta, por mencionar algunas. 


El cúmulo de la Perla - NGC 3766
Este hermoso objeto del firmamento es un cúmulo abierto que se encuentra en la constelación del Centauro. Su magnitud visual es de 5.3. La primera descripción de este cúmulo fue realizada por Nicolas Luis de Lacaille en 1752.
Es un hermoso cumulo para observar con pequeños instrumentos.



El firmamento otoñal | PARTE 1

Por Esteban J. Andrada

En un gradual avance, las constelaciones del verano se despiden de nosotros. Noche a noche, la constelación de Orión queda aún más sumergida con las luces del atardecer al oeste. 

Para mediados de mayo, las constelaciones propias de las cálidas noches de verano quedarán completamente sumergidas al atardecer. Orión, Tauro, Liebre, y el Can Mayor, solo por mencionar algunas, quedaran invisibles. Pocas semanas después hacia el mediados de junio, estas constelaciones comenzaran a emerger un poco más temprano, poco a poco, antes del amanecer.



¿Qué nos queda para el otoño?

Es irónico decir que los cielos más poblados de nebulosas y estrellas son los cielos del invierno. Realizar una observación durante toda la noche en el campo solo quedan para los más apasionados, valientes y, sobre todo, los que posean salud. 

Los cielos del invierno son los más hermosos que se pueden contemplar. En ese momento, miramos dentro de nuestra galaxia. Constelaciones como Escorpio, Sagitario, Corona Austral entre otras, se ubican en el punto de mayor aproximación al cenit que posee la eclíptica para los habitantes del hemisferio sur. [1]


Sin embargo, antes visualizar estas constelaciones, atravesamos un amplio margen de cielo “vacío”. Constelaciones que a la percepción visual parecen vacías, como Leo, o Virgo, son excelentes constelaciones para aplicar las experiencias profundas para investigar galaxias, y grupos de las mismas. Estaremos mirando hacia “afuera” de la galaxia, en donde se ubican muchas otras que nos muestran, que somos un sistema más de millones, de lo que llamamos “galaxias”, grupos o islas de estrellas bien organizadas por las leyes físicas.

Comenzamos nuestra travesía haciendo un reduccionismo de objetos. Hay cientos para estudiar, analizar con distinto margen de tiempo, pero nos concentraremos en solo algún puñado.

Un “vacío” no tan vacío

A menudo el aficionado iniciado hace un salto visual de las constelaciones de verano, a las del invierno. Sin embargo, en estos “vacíos” de constelaciones llamadas vulgarmente como pobres, son en realidad grandes ventanas a otras islas de estrellas.

El primer problema a enfrentar es de carácter técnico. Resulta que los objetos de espacio profundo que aquí se observan, requieren de grandes aperturas, y buenos cielos, lejos de la contaminación lumínica y química de las ciudades. No obstante, podemos seleccionar solo algunos desafiantes objetos al alcance de instrumentos medios. Recuerde que debe mantener la vista acostumbrada a la oscuridad, y en el caso de usar mapas, iluminar con una tenue luz roja.

Ubicando a un fantasma: M104

La popular galaxia, conocida como la “Galaxia del Sombrero” o M104, es una galaxia lenticular. ¿Qué es eso? Es un escalafón intermedio entre una galaxia espiral y una elíptica. En la secuencia de Hubble estas galaxias son llamadas S0. M104 Es visible como un pequeño y fantasmal objeto a través de aperturas y focales pequeñas (observamos a través de unos binoculares 7x50 y 10x50 BAK4 como un pequeñísimo oval nuboso.


La colosal distancia de 28 millones de años luz, 28.000.000 de años luz, lo hace un objeto incompresiblemente lejano a nosotros. Un aspecto por el cual apreciar la vista telescópica de este fantasmal objeto a través del ocular. Su magnitud visual es de 8, sin embargo, esta magnitud se distribuye en toda su área, por lo cual es mucho más débil que una estrella puntual de misma magnitud. 

Para iniciarse en las búsquedas de galaxias, con telescopios medianos, es una excelente oportunidad el otoño (para los habitantes del hemisferio sur) que se encuentra a buena altura en el firmamento en la primera parte de la noche. 

Nos guiaremos por asterismos (formación visual particular de estrellas) para guiarnos en el inmenso vacío. 

Comenzaremos ubicando la constelación de Virgo, una constelación con estrellas débiles, excepto la brillante y azulada Spica. Esta estrella, también conocida como Alfa Virginis, nos servirá de primera aproximación. A 14º o lo equivalente a dos campos de un prismático 7x50, nos desplazaremos hasta Algorab, la tercera estrella más brillante de la constelación del Cuervo. A unos 4º al norte de Algorab, nos encontraremos con una formación peculiar de tres estrellas de magnitud 6 y una de 8. Si usamos binoculares 7x50 estas deben quedar centradas si ubicamos a Algorab en el extremo sur del campo de visión. (Ver mapa 4)


Utilizando telescopios, nos encontraremos en primer plano con este grupo de estrellas de magnitud 6 y una de 8 (ref.1) A unos 00º 57´de esta formación, encontraremos otra muy característica, pero más débil asterismo. Estas estrellas de magnitud 8, nos marcaran el camino hacia M104, ubicado a unos 00º 21´ de estas. (ver mapa 5)


Pongamos como ejemplo el campo de visión logrado a través de un telescopio de 80mm con focal corta (400mm) y un ocular de 32mm. Aunque es un telescopio pequeño, nos servirá su luminosidad para percibir el aspecto fantasmal de la galaxia. Recuerde que un telescopio refractor invierte las imágenes. Los telescopios astronómicos invierten la imagen y lo que es arriba aparece abajo. Además, lo que es izquierda aparece a la derecha.




Esta vista fantasmal de una lejana y fría galaxia, que pareciera llegar en forma de luz y suave viento en una noche de otoño, es en realidad una compleja trama de tenues destellos de millones de estrellas. Cada una de ellas guarda una historia que tal vez, nunca sean escuchadas.


NOTAS

[1] Escorpio y Sagitario son parte de las 13 constelaciones del “zodiaco” o banda zodiacal. La banda zodiacal es una franja de la esfera celeste de 18 grados de ancho centrada en la eclíptica, la cual no es fija, sino que se desplaza ligeramente con el tiempo sobre el fondo del cielo. Consta a su vez de 13 constelaciones, tomando como referencia el punto Aries, el punto de intersección entre la eclíptica y el ecuador celeste.

En algún momento del espacio-tiempo, aparentemente el Sol, la Luna y los planetas parecen transitar estas constelaciones construidas por el hombre. La Astronomía como ciencia, las utiliza en el sentido práctico de mapeo “político” del firmamento, y así obtener una mejor orientación cuando mencionamos que un objeto se encuentra en la constelación de Escorpio.

En contraposición, la Astrología asigna tiempos estáticos e iguales en las constelaciones, sin embargo, como muestra, el Sol tarda 8 días en transitar Escorpio, tarda unos 44 días hacerlo en Virgo. La constelación excluida de Ofiuco, la Nº13 del Zodiaco, tiene una extensión aparente tal, que el Sol transita en ella de forma aparente, en 18 días, más del doble de tiempo que Escorpio.