Bitácora del aficionado: La Nebulosa de la Hélice

Arrancamos con la “Bitácora del aficionado”.

Es una muy breve reseña de objetos difusos, instrumental y otras curiosidades de la astronomía, contadas de forma simple, amena y desde la mirada del aficionado. Material gráfico propio como es de costumbre. Pero por sobre todo, sin IA. 


Charla educativa para estudiantes de nivel secundaria en la EES N°1

El lunes 28 de septiembre de 2026 realizamos una serie de charlas educativas para estudiantes de la EES N°1 de Mar del Plata, durante el turno mañana y turno tarde.

La temática fue "Nos han robado las estrellas, pero el cielo no está vacío". Una breve reseña sobre la contaminación lumínica, sus efectos en el ambiente y el impacto que genera en el cielo nocturno. 








Breve guía para buscar una Luna colorida

Por Esteban J. Andrada

Los nombres populares de las lunas llenas, como la Luna rosa, la Luna azul y otros, son términos culturales que tienen significados simbólicos.

Las situaciones en las que podemos observar la Luna con una coloración diferente, generalmente en tonos anaranjados o rojizos, son comentados en esta infografía práctica. 










Eclipse parcial de Luna 27-28 de agosto de 2026

Por Esteban J. Andrada (Trapecio Austral)

Los eclipses de Luna son fenómenos astronómicos hermosos que, a lo largo de los milenios, han entrelazado la ciencia, la mitología y la historia humana. Mientras que en la antigüedad se interpretaban como un presagio divino o el ataque de seres mitológicos a nuestro satélite, hoy representan una oportunidad para disfrutar y aprender sobre la dinámica del sistema solar.

¿Por que ocurren los eclipses lunares?
Un eclipse lunar sucede cuando la Tierra se interpone exactamente entre el Sol y la Luna llena, proyectando su cónica sombra en el espacio. Según el recorrido que realiza la Luna al atravesar la estructura de la sombra terrestre (dividida en la penumbra exterior y la umbra central más oscura), el eclipse se clasifica en penumbral, parcial o total.

La física de la coloración Lunar, la misma que tiñe el amanecer terrestre
Incluso en los eclipses lunares totales, la Luna no desaparece por completo. El secreto radica en que la atmósfera de la Tierra actúa desviando la luz solar y dispersando las longitudes de onda cortas (los tonos azules y violetas), al mismo tiempo que permite el paso de las longitudes de onda más largas (los tonos rojos y anaranjados). Esta luz filtrada se proyecta sobre la superficie lunar, otorgándole su emblemática tonalidad cobriza o "rojo sangre".
Este fenómeno físico se llama dispersión de Rayleigh, la misma responsable de la coloración de las salidas de la Luna, del Sol o del "Rayo Verde"

Vamos al punto: sobre el eclipse del Jueves 27 y viernes 28 de agosto
La noche del jueves 27 al viernes 28 de agosto de 2026 brindará una interesante oportunidad de disfrutar de un eclipse lunar. Si bien no será oscuro en el sentido que la Luna NO va a transitar sobre el centro de la sombra terrestre sobre su ecuador, si será un eclipse parcial de Luna excepcionalmente profundo: Durante el máximo (no hay totalidad) la umbra terrestre llegará a cubrir más del 93% del disco lunar. Debido a esta cobertura tan alta, la mayor parte de la Luna adoptará un poco del característico color rojizo, dejando tan solo un delgado borde brillante y haciendo que el evento se perciba casi como un eclipse total a simple vista.



Argentina y gran parte de América del Sur contarán 
con una posición geográfica inmejorable


Argentina y gran parte de América del Sur serán puntos geográficos ideales para este fenómeno. Durante el desarrollo del eclipse, la Luna se ubicará bien alta sobre el horizonte, evitando la distorsión atmosférica al máximo.

A diferencia de los eclipses solares, los eclipses de Luna son totalmente seguros de contemplar a simple vista, sin necesidad de filtros ni protección ocular. Tampoco requiere instrumental complejo. Si bien será visible a simple vista, unos binoculares 7x50 o un telescopio pequeño (digamos unos 60mm) son mas que suficientes para seguir privilegiadamente la sombra terrestre sobre la Luna. 

¡Mucha suerte con las observaciones! 


GALERIA DE IMAGENES 









Observando la Luna: Mare Nubium, el mar de las nubes

Por Eduardo Horacek

El Mare Nubium se ubica al sudeste del Oceanus Procellarum y se encuentra en la Cuenca Nubium de la cara visible de la Luna. 

Posee un diámetro de 750 km y su nombre oficial, desde 1935,  quiere decir “Mar de las Nubes” y deriva de las primeras observaciones telescópicas realizadas por el astrónomo jesuita Giovanni Riccioli en 1651. 

La gran cantidad de cráteres fantasmales y de materiales brillantes de eyección que se entrecruzan en la cuenca, dio lugar a la idea de nubes lunares, las cuales no existen, obviamente. No obstante fue bautizado con otros nombres; así hacia el año 1600, en un dibujo pre-telescópico del inglés William Gilbert aparece como “Continens Meridionalis” (Continente Austral); Langrenus lo nombró “Mare Borbonicum” y Hevelius lo llamó “Mare Mediterraneum”.


Existe clara evidencia de que la cuenca no se formó por un gran impacto único

La cuenca actual es una de las más antiguas, se cree que pertenece al sistema Pre-Nectariano (~4500 – 3900 millones de años), siendo el material que rodea a la cuenca del periodo Imbrico Inferior. Sin embargo, existe clara evidencia de que la cuenca no se formó por un gran impacto único. 

Naturaleza de Mare Nubium

Su presente morfología parece ser consecuencia de un número de colisiones importantes. Rodeada por el Mare Humorum hacia el este y por el Mare Cognitum en su límite norte, esta cuenca posee una gran diversidad morfológica y estructural que incluye unidades tanto máficas como volcánicas, parches recientes (IMP, Irregular Mare Patches), fallas (Rupes Recta), canales, crestas rugosas y cráteres complejos.

De acuerdo a los datos de misión Chandrayaan-1 (22/10/2008-28/08/2009) de la ISRO (Indian Space Research Organization), las observaciones morfológicas y la presencia de varios rasgos estructurales sugieren el rol de procesos geodinámicos de origen tanto exógeno como endógeno en la evolución de la cuenca.



Observación de Mare Nubium

Mare Nubium es observable 1 día después del Cuarto Creciente o Cuarto Menguante empleando binoculares de 7X50 o 10x50, y con telescopios de pequeñas aperturas ya comenzaran a apreciarse las estructuras que lo componen.

Oeste de Mare Nubium

El cráter situado en la orilla oeste del mare es Bullialdus, su formación data del periodo Eratosteniano (hace 3,2 - 1,1 millones de años) lo que significa que el cráter es más joven que el mare en el cual se sitúa. Bullialdus tiene un diámetro de 61 Km y una profundidad de 3500 metros; es una formación muy interesante con paredes internas aterrazadas y una importante montaña central de casi 1 Km de altura.

Sur de Mare Nubium

El cráter que se encuentra en el borde sur de Mare Nubium es Pitatus. La pared compleja de Pitatus está altamente deteriorada, y ha sido invadida por los flujos de lava. El borde es más bajo en el norte, donde la lava casi se junta con el Mare Nubium. 

Cerca del medio hay un pico central bajo que se encuentra corrido hacia el noroeste del centro. Este pico solo se eleva a una altura de 0,5 km. Pitatus es un cráter de piso fracturado (floor-fractured cráter, FFC, en inglés), lo que significa que se inundó desde el interior por la intrusión de magma a través de rajaduras y aperturas. El piso inundado del cráter contiene colinas bajas en el este y un sistema de fisuras delgadas denominadas Rimae Pitatus. 


Este del Mare Nubium

Rupes Recta, nombrada así por Birt / Lee en 1865 y conocida también como la Pared Recta, es una falla localizada en el borde Este del Mare Nubium, geológicamente hablando es una fractura en la superficie producida por el hundimiento de un bloque en uno de los lados de la falla, de una edad estimada de 3.2 millones de años. Es una formación excepcional de unos 110 Km de longitud y altura estimada en 300 metros.

En la primera fotografía también se puede observar el domo Kies Pi  y, aunque no visibles, también existen los domos en los alrededores del cráter Birt (ya muy iluminado), y los domos en el interior del cráter Capuanus (parcialmente oscurecido por el terminador). 

Los domos lunares

A diferencia de los paisajes característicos de la Luna que fueron creados por impactos, los domos lunares se formaron como resultado del propio vulcanismo interno lunar. Un domo lunar típico mide entre 8 y 12 km de diámetro con un pico o caldera de unos 300 metros de altura, sus pendientes son muy suaves de solo unos pocos grados como mucho. Su observación requiere de una iluminación solar muy baja y buenas condiciones atmosféricas. En la segunda fotografía obtenida con un terminador un poco más al oeste y con una atmósfera más propicia estas estructuras se ponen mejor de manifiesto.

En la parte inferior derecha de la primera fotografía (y sobre el lado izquierdo en la segunda captura) se puede ver el Mare Cognitum y la región del cráter Fra Mauro, donde el 5 de febrero de 1971 alunizó el módulo lunar Antares de la misión Apollo 14. 


Mare Cognitum “el mar que se ha dado a conocer”

Posee un diámetro de 376 Km y está situado en el  límite norte del Mare Nubium. Los Montes Riphaeus al noroeste de la región pueden representar la parte del borde superior de un cráter enorme enterrado, conteniendo el mare.

“El mar que se ha dado a conocer”, gracias al sitio de impacto de la sonda Ranger 7, fue el nombre propuesto por Gerard Kuiper (sí, el mismo que el del cinturón de asteroides transneptunianos) quien era Investigador Principal de las misiones Ranger.

A principios de 1960 la NASA envió la serie de sondas Ranger para estudiar la Luna. Estas misiones, que fueron las primeras sondas americanas en descender sobre la Luna, ayudaron a sentar las bases del programa Apollo. Las sondas Ranger fueron diseñadas para tomar fotografías de alta calidad de la Luna y transmitirlas a la Tierra en tiempo real. Las imágenes fueron utilizadas para estudios científicos como así también para seleccionar los sitios de alunizaje de las futuras misiones Apollo.

Luego de una serie frustrante de malfuncionamientos (eran los tempranos días de la exploración espacial), las misiones Ranger 7,8 y 9 fueron exitosas. Las imágenes que enviaron de vuelta fueron 1000 veces mejores que las que podrían ser hechas por telescopios terrestres. Al norte del sitio de impacto de la Ranger 7 se encuentran dos colinas, Bonpland Gamma y Bonpland Omega que pueden verse en las fotografías y que resultan útiles como referencia del sector donde terminó su viaje la Ranger 7.


CALCULADORA DE ECLIPSES SOLARES

¡Miren esta excelente herramienta! Compartimos la Calculadora de Eclipses Solares desarrollada por Eduardo Fernández Lajús y Romina Di-Sisto (UNLP - CONICET).

Con ella podrán predecir y calcular los próximos eclipses solares seleccionando cualquier punto del mapa, obteniendo la georreferenciación exacta de cada fenómeno.

INGRESAR 



Una etapa de Falcon 9 se estrellará este 5 de agosto

El próximo 5 de agosto de 2026, la segunda etapa de un cohete Falcon 9 de SpaceX colisionará contra la superficie lunar tras más de un año vagando en una órbita inestable. El objeto, de 13,8 metros y más de cuatro toneladas de masa, pertenece a la misión que lanzó los módulos Blue Ghost 1 y Hakuto-R 2 en enero de 2025. 

Los modelos teóricos calculan que el choque creará un nuevo cráter de entre 20 y 30 metros de diámetro y levantará una enorme nube de escombros que podría alcanzar hasta 100 kilómetros de altura. A diferencia de los meteoritos naturales, los astrónomos conocen con exacta precisión las dimensiones, masa y velocidad de esta etapa de cohete. Esto permitirá calibrar mejor los modelos de impacto y estudiar el suelo lunar cuando la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA fotografíe la zona semanas después.


¿Será observable desde la Tierra?

Es un desafío importante, ya que la distancia, el tamaño del objeto, el tipo de impacto y la iluminación de la superficie lunar lo hace muy difícil de detectarlo. Respuesta: NO se sabe, el fenómeno podría ser detectable, aunque no está plenamente garantizado debido a que el destello inicial será relativamente débil. 

Mientras que los observatorios profesionales tienen grandes posibilidades de registrar la colisión, los astrónomos aficionados con telescopios de buena óptica y apertura de tamaño mediano podrían llegar a detectarlo solo si las condiciones de visibilidad y el ángulo del impacto resultan favorables.

Por intentar, no se pierde nada. Para aquellos que quieran probar ¡Buena suerte con las observaciones! 



Efecto omega durante la salida del Sol | 4 de julio de 2026

Por Esteban J. Andrada

Cada amanecer tiene su matiz, y más allá de lo poético y reflexivo que es un amanecer, existen fenómenos naturales fusionados en un solo paisaje. Desde fenómenos atmosféricos, principios de la propia física de la luz sobre los gases, hasta algo tan simple como las diferencias de temperatura de la superficie y las capas de la atmósfera.  

El fenómeno que abordaremos ahora ocurre cuando el agua del mar está más cálida que el aire justo por encima de ella. Comúnmente llamado "efecto omega", aunque es mas apropiado llamarlo "espejismo inferior solar".

La diferencia de temperatura que hay tanto en superficie como en el aire cambia la propia densidad del aire y actúa como una lente, curvando la luz del Sol y creando una imagen invertida y duplicada justo debajo de él. Lo que se ve despegándose del horizonte no es el Sol real, ¡sino su propio reflejo invertido emergiendo del agua! Comentado en numerosos relatos poéticos, bitácoras de navegantes y hasta en canciones populares, este es el famoso "beso del Sol".  

Los diarios de navegación y bitácoras de los exploradores polares y marinos del siglo XIX y principios del XX abundan de detalles, dibujos, notas y distintos tipos de registros sobre este y otros espejismos atmosféricos (como el destello verde o la Fata Morgana).

El explorador británico Robert F. Scott plagó de comentarios en sus cuadernos o bitácoras de la Antártida las extrañas deformaciones del Sol debido a las brutales diferencias de temperatura entre el mar helado y las capas de aire. 

En su bitácora comenta cómo el Sol, al salir o ponerse sobre el horizonte de hielo y agua, "se estiraba hacia abajo hasta tocar la línea del horizonte, adquiriendo una forma de una jarra alargada muy extraña". Aunque ellos solían llamarlo genéricamente mirage (espejismo), la descripción del cuello es exactamente la del efecto omega.


Un espejismo inferior (o efecto omega) durante 
la salida del Sol en Mar del Plata, Argentina
Créditos: Esteban J. Andrada (Trapecio Austral)


La ciencia detrás del paisaje

El efecto omega no se trata de un cambio real en la forma del Sol, sino de un espejismo causado por la refracción de la luz en la atmósfera. Para que ocurra, se necesitan condiciones muy específicas. La principal es el agua relativamente cálida y el aire frío: El agua del mar debe estar más caliente que el aire que se encuentra justo por encima de ella.

Por otra parte, las capas de aire con distinta densidad: El agua calienta la capa de aire más cercana a la superficie marina. Al calentarse, este aire se vuelve menos denso. Por encima de él, hay una capa de aire más frío y denso.

Un reflejo invertido

Muchos observadores afirman que la sensación que genera este fenómeno es como si el sol tuviera otro sol debajo de el. El secreto nuevamente esta en la luz. Los rayos del Sol pasan por estas capas de diferente densidad, la luz se curva (se refracta). Esto crea una imagen invertida y duplicada del borde inferior del Sol justo debajo de él. Cuando el Sol real va subiendo, parece "tocar" a su propio reflejo invertido que emerge del mar. Ese punto de contacto es el que genera la ilusión un Sol liquido que se despega del horizonte. Algunos observadores afirman que es como si fuera una gota de agua pegajosa, hasta que finalmente la imagen duplicada desaparece.


Amanecer y la Luna menguante en el cielo

En el cielo del amanecer, a veces es posible ver la salida del Sol con la Luna presente en el cielo. Debido a su órbita alrededor de la Tierra, la Luna pasa aproximadamente la mitad de su ciclo visible en el cielo diurno. Durante las fases de cuarto creciente se la puede ver por la tarde hacia el este, y en cuarto menguante se la puede ver durante toda la mañana. Mientras el Sol salía del mar, la Luna daba un marco contrario, su imagen blanquecina con el azul oscuro de la parte oeste del cielo. 




COMUNICADO

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Equipo de Trapecio Austral

Conjunción al atardecer entre planetas - 2026

En este año tendremos y en la primera quincena de junio tendremos conjunciones visibles luego de la puesta de Sol. Los dos objetos más brillantes del cielo nocturno, Venus y Júpiter, iniciarán un acercamiento aparente que alcanzará su punto cúlmine las noches del 8 y 9 de junio, posicionándose en una curiosa conjunción a poco más de un grado y medio de distancia entre sí (el equivalente al ancho de un dedo meñique con el brazo extendido).

A esta conjunción visual se sumará Mercurio hacia mediados de mes mirando al horizonte oeste-noroeste, y durante algunas noches, la Luna.

El momento ideal para iniciar la observación será entre 30 y 40 minutos después de la puesta del sol, justo cuando el resplandor solar comience a atenuarse, pero antes de que los planetas estén demasiado cercanos al horizonte. 

Algunos atardeceres mostrarán postales curiosas y el popularmente mencionado "desfile planetario"


¿Cómo observar la conjunción?

Este fenómeno se podrá disfrutar perfectamente a simple vista, incluso en zonas con contaminación lumínica debido al notable brillo de los protagonistas. Unos binoculares 7x50 o 10x50 permitirá disfrutar de esta “postal viva”.

No se recomienda el uso de telescopios por dos razones clave. En primer lugar, por el campo de visión: un telescopio cubre un área del cielo muy estrecha en comparación con la perspectiva panorámica que ofrecen unos binoculares. En segundo lugar, por la calidad de la imagen: debido a la baja altura de los planetas sobre el horizonte, la luz debe atravesar una capa de atmósfera mucho más gruesa y turbulenta. Esto hará que sea casi imposible percibir detalles planetarios nítidos, mostrándolos difusos o "turbios"

Hay que estar atentos a otros factores como la nubosidad hacia el oeste, transparencia atmosférica sobre el horizonte (si hay humo, polvo en suspensión o mucho vapor de agua). Cuando la trasparencia atmosférica es baja, se complica observar objetos, incluso los más brillantes.  

 

El delay de una postal viva

Siempre que hablamos de conjunciones, pensamos en términos de espacio: millones de kilómetros más allá o más acá. Sin embargo, el cielo de junio nos invita a ejercitar otra mirada, una que altera nuestra percepción del tiempo. Sabemos lógicamente que este encuentro de mundos es una ilusión de perspectiva. La conjunción solo existe para nosotros, los observadores terrestres.

Pero lo que a veces olvidamos es que esa postal también está fragmentada en la dimensión temporal. Lo que contemplamos en el crepúsculo no ocurre en tiempo real. La luz viaja a la velocidad abismal de 300.000 kilómetros por segundo, pero las distancias en el sistema solar son tan descomunales que los destellos tardan minutos en llegar a nosotros.

Una postal diferida

  • Mercurio: Al ser el más cercano a nosotros en esta alineación, su luz tarda unos 8 minutos y 20 segundos en cruzar el vacío espacial. Lo vemos casi en su presente absoluto.
  • Venus: Aunque es el objeto más radiante de la noche, su brillo tarda 9 minutos y 40 segundos en alcanzarnos. Su luz actual es un eco del pasado reciente; el reflejo solar de hace casi diez minutos.
  • Júpiter: El gigante gaseoso es el verdadero viajero del tiempo de esta noche. Al encontrarse a más de 900 millones de kilómetros, su luz tarda 51 minutos en llegar a nuestros ojos.


La paradoja del horizonte

Esta distorsión temporal genera un fenómeno fascinante. Si las condiciones atmosféricas acompañan y logramos ver a Júpiter tocar y ocultarse finalmente en la línea del horizonte, estaremos viendo un fantasma: en el plano físico, el Júpiter real ya se habrá ocultado para nosotros hace casi una hora.


Comprender para mirar

El cielo nos regala espectáculos visuales maravillosos, pero cuando logramos dimensionar que es lo que realmente ocurre, la observación es profunda y tiene mayor sentido. Cuando comprendemos que el cielo se rige bajo leyes naturales y no caprichos azarosos, es ahí cuando empezamos a pensar a otra escala: Ese es el corazón de la ciencia.


GALERIA DE FOTOS

Domingo 14 de junio de 2026

Mercurio, Júpiter y Venus hace instantes desde el centro de Mar del Plata. 

Tuvimos muchas tardes nubladas y mal tiempo en Mar del Plata y gran parte de la Costa Atlántica, pero hoy por fin tenemos un cielo prístino. Hacia mediados de mes, la Luna se sumará al paisaje.




Martes 16 de junio de 2026

Mercurio, la Luna, Júpiter y Venus hace instantes desde el centro de Mar del Plata.

Hoy no tuvimos buena transparencia el el cielo oeste como ayer. Pero pudimos apreciar y disfrutar de la postal que veníamos comentando. Hoy se sumó la Luna! Mañana la Luna se encontrará mas cercana visualmente a Venus, apenas separados por unos 33´de arco, menos que el grosor de un dedo meñique extendiendo el brazo hacia el cielo. 

Para quienes se encuentren en el campo (donde este paisaje no se disipa por la contaminación Lumínica) podrán observar con la ayuda de unos binoculares, muy cercano a Venus una agrupación de estrellas, nada mas ni nada menos que que M44, el cumulo estelar conocido como "La Colmena".    




Miércoles 17 de septiembre de 2026
Venus cercano visualmente a la Luna apenas separados por unos 33´de arco, menos que el grosor de un dedo meñique extendiendo el brazo hacia el cielo.









El día que se registró desde Mar del Plata un impacto en la Luna

La noche del domingo 20 de enero de 2019 pintaba perfecta en Mar del Plata, una hermosa salida de Luna en una cálida y despejada tarde noche parecía soñada. Aunque con ese sello clásico de la ciudad: una jornada completamente despejada pero marcada por un viento del norte en forma de ráfagas. 

En una actividad pública en el famoso “Paseo de las Américas”, compartiendo mates y abrigos, observamos el eclipse. No sabíamos que en ese momento mientras algunas cámaras filmaban, se registraría el impacto de una roca lunar en la totalidad (máximo) del eclipse. 

Una oscuridad más profunda de lo esperado

A medida que la Luna se sumergía en la umbra (la parte más oscura de la sombra terrestre), el eclipse alcanzaba su máximo a las 02:12 de la madrugada del lunes 21 de enero. Fue una totalidad particular. Quienes observamos estos fenómenos hace décadas notamos de inmediato que el eclipse era en si un eclipse oscuro. En la jerga astronómica, esto se mide con la Escala de Danjon, que va del 0 al 4. 







Diferentes totalidades

Durante esa noche, la Luna se clasificó como un L1: un eclipse gris oscuro o pardo, donde los detalles superficiales de la Luna se vuelven muy difíciles de percibir a simple vista. Creemos que el impacto fue registrado gracias en parte a las condiciones dadas por la oscuridad de la totalidad, y también por la suerte: momento de poco viento (en donde la cámara no temblaba) y en fotograma (solo uno del archivo original) que calzó la imagen del impacto. 

La Escala de Danjon (Brillo del Eclipse L0 a L4)

[L0] Muy oscuro (Luna casi invisible)

[L1] Gris oscuro / Pardo (Detalles apenas visibles) <-- Así se vio en Mar del Plata

[L2] Rojo herrumbre ocre

[L3] Rojo ladrillo claro

[L4] Rojo claro o anaranjado brillante


Un impacto en la Luna

Poco después de que la Luna se sumergiera por completo en la penumbra de la medianoche, los teléfonos empezaron a vibrar. Nos llegaban mensajes cruzados de algunos colegas: ¿Vieron eso? Pareció haber un destello en la totalidad.

Varias cámaras filmando permitieron en el juego azaroso capturar un solo fotograma de video en donde se observa el impacto de la roca en la Luna en forma de un destello

Posteriormente en casa, nos pusimos a revisar minuciosamente los videos grabados. No era una tarea fácil; estábamos buscando una aguja en un pajar de bytes. Y de pronto, ahí estaba. Verificando fotograma por fotograma, encontramos el pequeñísimo destello retenido en ¡un solo cuadro de video! Se había capturado el impacto desde Mar del Plata.

Aunque la Luna es blanco constante de pequeños objetos espaciales, estos impactos suelen ser invisibles a los telescopios debido a la luminosidad de nuestro satélite natural. La diferencia crucial aquella noche fue la totalidad del eclipse: con una Luna de brillo tan atenuado, el sutil destello del impacto encontró el contraste ideal para hacerse notar.


Estudios científicos posteriores confirmaron lo que nuestros telescopios (y de algunos observadores en Europa y Estados Unidos) capturaron fue una roca espacial de unos 45 centímetros de diámetro y unos 40 kilos de peso, viajando a la tremenda velocidad de 61.000 kilómetros por hora, se estrelló contra la región de la Luna cercana al cráter Lagrange.

La energía del choque equivalentemente destructiva a una tonelada de TNT transformó la energía cinética en un destello de luz térmica instantáneo que cruzó el espacio hasta llegar a nuestros ojos en Mar del Plata. 

Al no tener atmósfera que la proteja, la Luna recibe estos impactos de forma directa, dejando un nuevo y diminuto cráter de unos 15 metros de diámetro en su superficie.

Estos fenómenos repentinos es un recordatorio de que el universo está siempre en movimiento, que no es estático, está vivo, en constante cambio, y que a veces solo hace falta un telescopio, paciencia, mucha paciencia... y a veces suerte.




Dos décadas de totalidades
Esta serie fotográfica abarca más de dos décadas, desde el primer eclipse de Luna registrado, hasta el último, aunque no todos pudieron ser capturados: algunos se perdieron ante las nubes, la lluvia o los cielos cubiertos. El primer eclipse fue realizado con una cámara analógica (rollo) y posteriormente con digitales.



El eclipse de 2019 demostró que la Luna recibe constantemente impactos, aunque muchos de ellos no son visibles por la luminosidad de nuestro satélite

Seguimos observando estrellas variables

No todo en la astronomía es fotografía colorida. Existe una constante necesidad de datos observacionales en el hemisferio sur. 

Tras estar aportando datos desde 2018 (Esteban J. Andrada - Trapecio Austral) ampliamos la cantidad de estrellas para el aporte de nuestro granito de arena para la ASVSO (The American Association of Variable Star Observers).

Estas observaciones y aportes, que realiza una pequeña parte aficionados, suelen hacerse de forma silenciosa.

Claro que no suele ser un trabajo visualmente atractivo; sin embargo, es vital. Dentro del conjunto de aficionados, cada dato se suma y da como resultado información valiosa.



Un rápido vistazo a Omega Centauri desde el centro de la ciudad de Mar del Plata

Por Esteban J. Andrada

Ayer observamos y fotografiamos a ω Cen o NGC 5139 con un telescopio refractor apocromático desde el corazón de Mar del Plata.

Si mirabas los mapas celestes antiguos, figuraba simplemente como una estrella solitaria en la constelación del Centauro.

Pero en 1677, el astrónomo Edmond Halley (sí, el mismo del famoso cometa) apuntó su telescopio hacia ella desde la isla de Santa Elena y descubrió la verdad: Era una extraña mancha difusa formada por miles de estrellas. Hoy sabemos que esa "estrella" es en realidad el cúmulo globular más gigante de nuestra galaxia.

El desafío de observar y ver la imagen viva de este objeto en el ocular del telescopio es simplemente una vivencia única, digna de experimentar.


Imagen de Omega Centauri desde el centro de Mar del Plata. 
Crédito: Esteban J. Andrada 

Se confirma a Trapecio Austral el descubrimiento de 11 asteroides provisionales

Estamos sumamente felices de compartir nuevos hallazgos en nuestra continua participación en el programa de ciencia ciudadana desde Mar del Plata, Argentina (En la campaña, desde 2020).

En el ámbito del programa de la IASC, revelados los resultados recientes, Trapecio Austral ha actualizado el descubrimiento de 11 asteroides en estado provisional. Este esfuerzo, el tiempo y la dedicación y a menudo llevado a cabo en silencio de nuestra parte durante varios años, constituye un aporte más de la astronomía amateur.

Nuestra labor se alinea directamente con el objetivo central de la IASC (Colaboración Internacional de Búsqueda Astronómica): la búsqueda sistemática de asteroides, con un enfoque primordial en la identificación de Objetos Próximos a la Tierra (NEO).


Con el objeto catalogado como 2024 SX77, Trapecio Austral suma 11 asteroides provisionales a su lista de descubrimientos










Beta, DY Crucis y "El Joyero"

Por Esteban J. Andrada (Trapecio Austral)

¿Cómo describir esta joya de la Cruz del Sur? Para cualquier observador con un pequeño telescopio, el entorno de Mimosa (Beta Crucis) es una parada obligatoria. En esta región del cielo, la naturaleza nos regala uno de los contrastes cromáticos más delicados y fascinantes del hemisferio sur.

No hace falta un telescopio para descubrir algunos secretos de esta región del cielo. Unos binoculares son suficientes para disfrutar del cumulo abierto NGC 4755. Un telescopio de 80mm puede aportarnos aun mas detalles. 

También llamada Mimosa, es una subgigante azul-blanca de brillo eléctrico y, justo a su lado aparece DY Crucis, una estrella de carbono tan roja que parece una gota de sangre en el cosmos.

Cerca de estas dos, solo 1 grado al sudeste de Beta Crucis (Mimosa), encontramos el famoso cúmulo El Joyero (NGC 4755). Es un grupo de estrellas jóvenes y brillantes que, a través del telescopio, parecen diamantes diminutos esparcidos sobre el terciopelo negro del cielo. Es un cúmulo abierto que tiene una magnitud aparente de 4,2 y se encuentra a 6.400 años luz. Contiene aproximadamente 60 estrellas, ideal para binoculares, formando una pequeña estructura con forma de triangulo. Esa forma se pierde si se usa una cámara con larga exposición. 
El nombre popular "El Joyero" fue inventado por John Herschel, quien la comparó en sus escritos como una "caja de joyas" debido a la variedad de colores, incluye estrellas azules, blancas y una radiante estrella roja.

La combinación del azul de Mimosa, el rojo rubí de DY Crucis y los destellos del Joyero hacen de esta región una de las más delicadas y sutilmente bellas postales de nuestro cielo austral. 

Esta parte de la Cruz del Sur fotografiada con un telescopio apocromático en Mar del Plata, es una verdadera postal austral.

Una vista rápida captura del cumulo a través de un telescopio catadióptrico 




Contrastes de colores en la Cruz del Sur 

Como comentamos anteriormente, DY Crucis no es una estrella más. Es una estrella de carbono, una de las más rojas que se pueden observar. Su atmósfera está tan llena de carbono que absorbe la luz azul, dejando pasar solo ese rojo profundo y sangriento. La proximidad visual entre el azul eléctrico de Mimosa y el carmesí de DY Crucis es, sencillamente, un espectáculo inolvidable y accesible para pequeños telescopios. 

Aunque parezca un sistema doble real, en realidad son dos estrellas que no tienen relación mutua. DY Crucis se encuentra aproximadamente a entre 2,000 y 3,000 años luz de la Tierra, aunque las estrellas de carbono son difíciles de medir con precisión absoluta debido a sus pulsaciones. En contraste de distancias, Beta Crucis está mucho más cerca de nosotros, a unos 280 - 350 años luz.

En astronomía se llama a estas vistas “dobles ópticas” es decir que no pertenecen al mismo sistema, pero que, desde la Tierra, debido a la perspectiva parecen un sistema doble.


¿Por qué es tan roja?

A diferencia de gigantes rojas comunes como Betelgeuse o Antares (que a su lado parecen simples tonos naranja), DY Crucis es una estrella de carbono. Sus características principales son:
  • Baja temperatura: Son estrellas extremadamente frías para su clase, con superficies miles de grados por debajo de la temperatura del Sol.
  • Atmósfera de "hollín": Contienen abundantes compuestos de carbono y monóxido de carbono que actúan como un filtro, bloqueando la luz azul y dejando pasar solo los tonos rojos más profundos.