La irónica historia del catalogo Messier y M1

M1, conocida popularmente como la Nebulosa del Cangrejo, es uno de los objetos astronómicos más icónicos e históricos del cielo nocturno. Se trata de un remanente de supernova ubicado en la constelación de Tauro.

Antes de hablar de M1, es importante aclarar que los catálogos astronómicos son una lista o inventario de objetos celestes. Surgieron, evolucionaron o se reinventaron en nuevos catálogos para responder a los desafíos científicos de su tiempo, estableciéndose como bases de datos universales. Gracias a ellos, científicos y aficionados pueden localizar e investigar objetos celestes de manera exacta.

En latitudes pampeanas hacia las 21 Hs ocupa su máxima altura durante el mes de febrero, aunque solo a 29° del horizonte, en la constelación de Tauro, y a solo 6° de Elnath, estrella beta de Tauro.

Los registros históricos de M1 comienza mucho antes de que se inventara el telescopio

En el año 1054, ya los astrónomos chinos registraban la aparición de una estrella singular en el cielo. Fue tan brillante que permaneció visible a plena luz del día durante 23 días y pudo verse en el cielo nocturno durante casi dos años. Claramente, lo que presenciaron fue la explosión de una estrella masiva (supernova) a unos 6,500 años luz de la Tierra.

M1 Fotografiado en el Bosque Peralta Ramos en Mar del Plata, Argentina. 
La imagen es el resultado de un largo procesado de imágenes obtenidas en un telescopio reflector de 6 pulgadas.


La irónica historia del catalogo Messier y M1

Paradójicamente, el famoso catálogo de Charles Messier no nació por el amor a las nebulosas, sino por la frustración que le causaban. Messier era un cazador de cometas.

En 1758, durante el regreso del cometa Halley, Messier encontró un objeto difuso en Tauro que, a diferencia de un cometa, al pasar las noches, no se movía respecto a las estrellas de fondo. Para evitar perder el tiempo confundiendo estos objetos estáticos con cometas en el futuro, decidió crear una lista... algo así como, una lista "negativa" o una lista opuesta.

M1 fue el primer objeto que anotó en su lista, convirtiéndose oficialmente en la entrada inicial del que hoy es el catálogo más famoso de la astronomía observacional.

El aporte de Charles Messier en otra área de la astronomía (no estamos hablando de cometas) fue tan fenomenal que hasta hoy en día es uno de los catálogos mas prácticos, aun con sus limitaciones.

La observación (no fotografía) de M1

Desde un cielo muy oscuro (como alguna zona rural cerca de Mar del Plata ), M1 se ve como una mancha extremadamente tenue y difusa a través de unos binoculares 10x50 con tripode. La vista fantasmal mejora con un telescopio mediano, detectando una forma ovalada en este contorno fantasmal.

Es complejo de distinguirlo de las estrellas de fondo si no se usa la técnica de visión periférica (mirar ligeramente hacia un lado del objeto para que la luz caiga en las células más sensibles del ojo)

Las nebulosas no son objetos fáciles, sin embargo, es gratificante "descubrir" por uno mismo el catalogo Messier, comenzando por este fantasmal objeto del verano austral.


El articulo en resumen

M1, la Nebulosa del Cangrejo, es un remanente de supernova situado en Tauro. Los catálogos astronómicos, como el de Messier, permiten localizar estos objetos. En febrero, alcanza su máxima altura a 29° del horizonte en latitudes pampeanas. Visualmente es tenue; en binoculares o telescopios se ve como una mancha difusa. Su observación requiere cielos oscuros y técnica de visión periférica para detectarla.

La irónica historia del catalogo Messier

Su historia inició en 1054, cuando astrónomos chinos avistaron una "estrella" brillante. Esta explosión masiva fue visible de día por 23 días y de noche por dos años. Charles Messier la catalogó en 1758 mientras buscaba cometas. Al no moverse, la anotó como el primer objeto de su lista de "falsos cometas". 

Paradójicamente, esta especie de lista negativa se volvió un catálogo fundamental y práctico.