Para quienes se inician en la observación de la Luna, es importante saber que sus fases desempeñan un papel fundamental en la visibilidad de los cráteres y otros relieves de la superficie lunar.
La Luna llena
La Luna llena (1) es un momento especial para observarla salir sobre el horizonte. Sin embargo, es la fase menos recomendable para apreciar sus paisajes: al estar iluminada por el Sol casi de frente, las sombras son muy reducidas y los relieves pierden contraste. El paisaje que genera sobre la noche es paisajísticamente atractivo, pero en cuanto al relieve se pierden detalles.
Por otra parte, su intenso brillo ilumina la atmósfera terrestre, haciendo que el cielo nocturno se vea más claro y reduciendo el contraste de los objetos celestes más débiles. Es el mismo fenómeno que hace el Sol con la atmósfera, pero en una escala mucho menor [A]
Los cuartos menguantes
Durante los cuartos crecientes y menguantes(2), es posible descubrir, noche tras noche, impactantes paisajes de montañas, cráteres, ripios y otros accidentes de la superficie lunar. Esto se debe a que la luz del Sol llega de manera lateral, proyectando largas sombras que resaltan los relieves y permiten apreciar mucho mejor sus formas y detalles.
Al mismo tiempo, al haber menos iluminación lunar sobre la atmósfera terrestre, el cielo permanece más oscuro, favoreciendo también la observación de otros objetos celestes.
Videos de la observación del relieve de la Luna
Cráteres, y ¡más cráteres!
Luna en cuarto creciente, tal como se puede observar desde un telescopio reflector de 8 pulgadas pero con el mínimo aumento, desde Mar del Plata, Argentina. El cráter mas resaltado en el ecuador lunar, es Copérnico, un cráter de 94 Km de diámetro.
NOTAS
[A] Sobre el efecto de la luz de la Luna llena sobre la atmósfera
La atmósfera terrestre dispersa la luz de la Luna (del mismo modo que dispersa la luz solar), por lo que el cielo se vuelve más brillante, no es que la Luna ilumine directamente la atmósfera como una fuente independiente. Esa luz atraviesa la atmósfera terrestre y interactúa con las moléculas y partículas presentes en ella. Una parte de la luz es dispersada en distintas direcciones. El mecanismo principal se llama dispersión de Rayleigh.
El resultado es que parte de la luz de la Luna se distribuye por el cielo, haciendo que este se vea más brillante y menos oscuro que en una noche sin Luna. Por eso, durante la Luna llena resulta muy difícil observar objetos débiles como galaxias, nebulosas y algunas estrellas

